Les compartimos imágenes de la maravillosa siembra que llevaron a cabo las niñas y los niños de tercer grado. 

Desde muy temprano ellos trabajaron la tierra con mucha energía y entusiasmo. Removieron y rastrillaron hasta lograr hacer los dieciséis surcos que necesitábamos. Utilizaron asadas, rastrillos, palas, tomaron medidas, martillaron y mucho más. 

Entonces sí, luego de compartir un rico almuerzo, llegó el momento de la siembra. Con mucho amor y cuidado sembraron cada semilla.  

En ese momento, la flauta y las canciones nos acompañaron para agradecer y bendecir nuestra siembra. 

Fue una vivencia muy valiosa.