Menú Cerrar

 

 

En esta etapa, que abarca de los siete a los catorce años, el niño desea descubrir el mundo. Nuestro plan de estudios busca desarrollar un vívido e intenso interés por todos los aspectos relacionados con el ser humano y su relación con el mundo.

La escolaridad se desarrolla en el turno mañana. A partir del tercer año del nivel primario los niños asisten, además, una tarde. En los años siguientes el horario se incrementa hasta llegar a tres tardes.
Trabajamos por épocas, períodos de alrededor de cuatro semanas donde los niños abordan y profundizan un área de trabajo con una temática central, que abarca desde las prácticas del lenguaje y la matemática hasta la relación del hombre con el mundo mediante las ciencias naturales y sociales. Esta metodología permite enfocar el objeto de aprendizaje desde diferentes puntos de vista, y a través de imágenes buscamos favorecer la incorporación de conceptos en continuo movimiento y transformación.

Al sonar la campana, los niños corren a sus aulas. A partir de ese momento, pueden escucharse flautas entonando una bella melodía, ritmos palmeados o zapateados, versos y poesías. En cada aula, durante al menos treinta minutos se trabajan ejercicios rítmicos, juegos del lenguaje, danzas y canciones relacionados con el contenido que se trabajará durante la hora principal.

Para acercarnos a la meta de una formación integral y armónica del ser humano, no solo se abordan las materias científicas, sino que a la par se fomentan las actividades artísticas, físicas y prácticas. Así, niñas y niños trabajan en la carpintería tallando cuencos, bandejas, juegos de ingenio, y aprenden a tejer con dos agujas, con cinco, al crochet, a bordar, a coser a mano o a máquina, a realizar tejidos con telares, a tocar la flauta y a modelar.
Los alumnos realizan muestras periódicas, formales e informales, de sus trabajos y progresos. Tanto en estas muestras como en otras actividades se busca despertar en los más pequeños la admiración, la veneración y el respeto por los que han dado un paso más, como también sus ansias de crecer y conocer.

En los primeros años el abordaje de la Educación Física se realiza a través de juegos grupales tradicionales y de la fantasía creadora. Se hace hincapié en las rondas como forma primigenia y grupal. En el tercer año comienzan las rondas Bothmer, creadas especialmente por Rudolf Steiner para su aplicación en nuestra Pedagogía Waldorf. Esta actividad propicia la vivencia real y concreta del propio cuerpo en el espacio, del movimiento a la palabra. Desde el cuarto año y hasta el décimo comienzan las épocas de atletismo.

En el quinto año, además de los juegos reglados y los predeportivos, se realiza un “pentatlón griego” como vivencia de lo físico-espiritual en la Grecia Antigua, para luego, en el sexto año comenzar con los juegos deportivos.
Los idiomas adquieren especial importancia en el conocimiento de otras culturas y formas de ver, sentir y pensar el mundo. En los primeros años los niños aprenden alemán de la misma forma en que incorporaron su lengua materna, esto es: imitando; más adelante aparecerán las reglas gramaticales, las clases de palabras y las conjugaciones verbales. En nuestra escuela primaria se agrega la enseñanza del inglés como segunda lengua extranjera y con menor carga horaria que el idioma alemán.

A partir del sexto año se inician las clases de jardinería y huerta orgánica. La educación, considerada como un arte, ofrece al niño un maravilloso mundo de colores, un campo insospechado de gracia y movimiento. Los cuentos de hadas primeramente y luego los de héroes, hacen que la fantasía creadora en los niños actúe, así como los conceptos morales que ellos contienen, los ideales de rectitud, el respeto y la reverencia hacia lo creado por Dios y por el hombre.

Para familiarizar a los padres con las bases de la Pedagogía Waldorf, se realizan periódicas reuniones por año o por grupos, así como cursos y seminarios con temas específicos. Buscamos desde cada grado afianzar lazos entre las familias y los maestros para generar la educación plenamente compartida en la responsabilidad y en el sentir, trabajando siempre con la mirada del niño a la luz de la antroposofía.